Lavado de cerebro, o reformación de pensamiento es el uso de técnicas coersivas para modificar las creencias y el comportamiento de una o más personas para propósitos políticos, religiosos, etc. El término fue usado para describir las acciones de los Chinos comunistas en la década del 1950 para causar daños profundos psicológicos a los ciudadanos o prisioneros de guerra para que estos sean más dóciles y no resistan su prisión.

Esto explica muchos fenómenos como los soldados que luego de la guerra se separaban y se iban a naciones comunistas, luego se notó que esto era causado por diferentes tipos de torturas, físicas y psicológicas que eran aplicadas junto con deprivación del sueño. Esta técnica le resultó muy útil a los chinos, que lograron mandar más soldados a los campos de guerra ya que gracias al lavado de cerebro se lograba controlar más prisioneros con menos soldados. Se denomina también al lavado de cerebro el efecto que tienen algunos cultos religiosos hoy día para convertir a sus fieles.

El término lavado de cerebro no es frecuentemente usado por los psicólogos ya que es un término vago en el sentido que no es muy específico. Ellos denominan el lavado de cerebro como una combinación de persuasión, cambio de actitud, propaganda, coerción y restricción al accesso de la información. Estas técnicas son usadas por escuelas, gobiernos, anuncios, padres, compañeros de clases y muchos métodos de comunicación en la sociedad.

La técnica de lavado de cerebro no es nada nuevo, se usó en diferentes movimientos como la Inquisición, diferentes guerras, por la unión Soviética y por diferentes gobiernos comunistas. El lavado de cerebro era usado comunmente para hacer que un prisionero se sintiera inhumano, que se sintiera culpable de hacerle algún tipo de daño a la sociedad en la cual vivía, y para lograr convertir a este individuo en un miembro ''funcional'' de esa sociedad.

Las personas que lavaban cerebro usaban técnicas que destruían la integridad psicológica del individuo en la manera que procesaba información, las memorias ya establecidas en su mente, y su moral. Para lograr esto se implementaron diferentes técnicas. Se mantenía la persona en unas condiciones inhumanas, como mantener a la persona en lodo o en un lugar muy sucio. A estas personas no se les dejaba dormir, se les acosaba psicológicamente, se le imponía la culpabilidad y se le llevaban a sesiones de presión social. Esta técnica dependía mucho del control de información que recibía el individuo y del control del ambiente en el cual este estaba.

Estas técnicas demonstraron la capacidad de la mente humana al poderse adaptar a otras creencias o situaciones usando el estrés, y demostraron la maleabilidad que tiene la mente humana en ciertas situaciones. Personalmente encuentro que el tema de la tortura y el lavado de cerebro es algo muy interesante. Me interesa como algunas personas a lo largo de la historia se han dedicado simplemente a causar dolor, y a modificar la conducta humana. Encuentro que el uso de las técnicas psicológicas para lograr este efecto es cruel, pero en alguna manera lo encuentro sumamente ingenioso.

http://en.wikipedia.org/wiki/Brainwashing